Estimados amigos del MACCO

foto alcaldesaPermítanme saludarles e invitarles a descubrir nuestras culturas amazónicas desde el Museo Arqueológico y Centro Cultual de Orellana, MACCO. Permítanme contarles algo de su historia y de por qué el Gobierno Autónomo Municipal de Orellana apostó por esta tarea de pensar la cultura como una herramienta de desarrollo.

El proyecto nació en 1999 y se debe a un soñador: el misionero capuchino Miguel Ángel Cabodevilla. Los misioneros tenían un museo en Pompeya y habían reunido varias vasijas; él se había encargado, junto con otros misioneros, de cuidar nuestro patrimonio amazónico y difundirlo, cosa de la que debemos estar agradecidos. Estaba yo en mi  primer período como alcaldesa de Francisco de Orellana y tuve conocimiento del proyecto de construir un museo en Coca, a orillas del río Napo, en este bello rincón de la Amazonía. Me enamoré de la idea y decidí sumarme al sueño.

Empezamos a trabajar en ello. El edificio, que es un verdadero tesoro arquitectónico, fue diseñado por el arquitecto Rubén Moreira y sus hijos, Pablo y Natalia, de M&C Taller de arquitectos. Su hoja de vida consta de muchos premios y reconocimientos.

Tuvimos un primer apoyo del Ministerio del Ambiente y los fondos Cereps con el que se construyó el auditorio Manuel Villavicencio en una primera etapa. Luego, para terminarlo, presentamos un proyecto al Banco del Estado. El edificio se terminó de construir en el 2015 y se inauguró el 30 de abril de 2015.

Mientras tanto, todo un trabajo previo y muchas veces, silencioso, se venía haciendo. La Fundación Labaka, mediante un proyecto con Fundación Repsol, hacía dos exposiciones previas en un edificio vecino para preparar a la gente para el disfrute de nuestro patrimonio; se digitalizaban archivos, se compraban libros para la biblioteca, se realizaban talleres de artesanía, se organizaban visitas con escuelas, se preparaba al personal, guías y promotores,  que trabajarían luego en el MACCO, se buscaba la normativa para que administrativa y financieramente el MACCO se vuelva una empresa pública de rentabilidad social.

Hoy tenemos la alegría de tenerlo funcionando, con muchos planes para el futuro. Estoy segura de que la apuesta ha valido la pena y de que, en el amor a nuestras culturas, el conocimiento de nuestra historia local, serán insumos vitales para el desarrollo de la amazonía pospetrolera. Desde el MACCO sabemos que es importante tener raíces y, también, tener antenas: pensamos en el futuro y en el de nuestros hijos. Estamos en buen camino. Les invitamos a apoyar nuestras iniciativas.

Ab. Anita Rivas Párraga
Alcaldesa de Orellana, Presidenta del Directorio del MACCO

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